En este artículo aprenderéis a cómo escribir en la perspectiva de la tercera persona. La tercera persona es de las perspectivas más utilizadas en la ficción y por tanto de las más importantes. Es la que emplea los pronombres “el/ella/ellos”, narrando la historia desde una distancia como una cámara que sigue al protagonista. Es una perspectiva capaz de crear mucha atmósfera, contando detalles que no serían posibles con la primera persona.
Para aprender a cómo escribir utilizando la tercera persona es esencial conocer sus posibilidades, desventajas y maneras de aplicarla.
Elige tu punto de vista: Comparativa de narradores
| Narrador | Perspectiva | Principal Ventaja | Mayor Riesgo | Guía Completa (Enlace) |
| 1ª Persona («Yo») | Interna (Protagonista o Testigo) | Intimidad total. El lector «se convierte» en el personaje. | El «Síndrome del Yo-Yo» (repetir mucho el pronombre). | Leer Guía de 1ª Persona → |
| 2ª Persona («Tú») | Directa (Apela al lector o a un «yo») | Efecto hipnótico. Inmersión extrema y originalidad. | Es agotador en textos largos. Puede ser pretencioso. | Leer Guía de 2ª Persona → |
| 3ª Persona («Él/Ella») | Externa (Omnisciente o Limitada) | Flexibilidad absoluta. Permite mostrar todo el mundo. | Distancia emocional. La voz puede sonar «robótica». | Sigue leyendo 😉 |
Índice
- Tipos de tercera persona
- Consejos para utilizar la perspectiva de la tercera persona
- Ventajas de la tercera persona
- Desventajas de la tercera persona
- Ejemplos de literatura con la perspectiva de la tercera persona
1. Tipos de tercera persona:
La tercera persona se divide en dos grandes tipos o estilos:
- Tercera persona limitada: Durante todo el transcurso de la historia seguimos a un solo personaje. Es una “primera persona” pero que se ve desde fuera, no desde dentro. Esto significa que el narrador sólo cuenta la historia que vive el personaje, no puede decir lo que todavía no ha experimentado o lo que piensan y sienten otros personajes.
- Tercera persona omnisciente: El narrador conoce todo lo que hacen, piensan y sienten todos los personajes de la historia. Es una cámara que es capaz de verlo todo, y aprovecha este estilo para mostrarnos la imagen completa y los engranajes detrás de la historia.
2. Consejos para la exitosa ejecución de la tercera persona:
- Aplicad el Big voice vs small voice: La “voz grande” hace referencia a esos grandes momentos donde el narrador hace una reflexión, donde se para y comenta el tema central de la historia, un comienzo, un final, etc. La “voz grande” dice algo que no parece estar directamente relacionado con la historia pero que lo conecta de manera global. Y la “voz pequeña” es la que narra escena por escena y personaje por personaje para hacer avanzar la trama. Esto nos ayuda a no estar todo el rato insertando reflexiones filosóficas en un narrador externo; además, la “voz grande” nos permite crear un espacio para transicionar a otra escena, cambiar de tono o capítulo etc. Es un medio muy versátil.
- Tu voz no debe ser objetiva: nuestra voz y estilo deben transpirar a través de las páginas, incluidos en la supuesta “objetividad de la tercera persona” para que haya una consonancia entre la historia y el estilo.
- Aprovechad el desconocimiento de tus personajes: Cuando le hayáis dado al lector suficientes pistas e indicios de que algo va a acontecer que los personajes desconocen, esa anticipación crea interés y conflicto.
- Concentraros en un solo personaje principal: De nuevo, no os volváis locos con meter veinte personajes diferentes en vuestras novelas. Y mucho menos meter más de dos perspectivas en una historia corta. Centraros primero en una perspectiva en tercera persona, y luego reflexionad si se beneficiaría de alguna más. Y recordad: si vais a utilizar un narrador omnisciente, que quede claro que va a ser así desde el principio y dejando las frases claras para demostrar en qué “cabeza” y personajes estamos dentro.
3. Ventajas de la tercera persona:
- La voz del narrador es el estilo del escritor: la tercera persona permite que el autor muestre su estilo sin que quede forzado. En la primera persona se puede caer en la trampa de que la voz del escritor se transmite por las palabras del protagonista, pero aquí se incita a ello y a que el narrador invisible muestre su manera única de expresarse.
- Crea escenario y atmósfera: La tercera persona nos ayuda a describir los escenarios y las atmósferas de manera más extensa y creativa. Esa “objetividad” crea un marco de referencia que el lector es capaz de imaginar con mayor facilidad, como si estuviera viendo una película. La tercera persona deja ese tan necesario espacio para mostrar más, y sobre todo para que el lector pueda ver más, evocar más, imaginarse más por su cuenta.
- Más perspectivas para historias más complejas: La tercera persona nos permite contar varios puntos de vista si es en distintos capítulos. que tienen múltiples puntos de vista con distintas personas. Siempre es una tercera persona limitada, pero nos ayuda a crear un tipo de historia más grandilocuente y con una imagen del mundo mucho más amplia.
- Perfecta para el humor: La tercera persona es sin duda el mejor tipo de perspectiva para escribir historias de humor. La voz del narrador puede comentar lo que ve que ocurre y señalar lo absurdo, lo estúpido y lo irónico. La voz del narrador se convierte en la de un cómico que puede comentar con total libertad mientras los personajes sufren las tonterías y locuras que le suceden.
4. Desventajas de la tercera persona:
- Pérdida de intimidad: Cuando se crea esa distancia entre narrador y personajes es normal que no haya tanta sensación de intimidad y cercanía, lo cual a veces significa que a los lectores les cuesta conectar más emocionalmente con los personajes.
- Se complica con demasiadas perspectivas: Es muy fácil dejarse llevar por la libertad de tener demasiadas perspectivas y personajes cuando se utiliza la tercera persona. Tened en cuenta que la complejidad crece exponencialmente con cada personaje que introduces en la trama.
- La voz del narrador puede llegar a ser aburrida: El lector siente a veces que el narrador no aporta nada aparte de ser descriptiva, y no leemos ficción solo para que nos expliquen lo que pasa, sino para que nos hagan evocar imágenes a través de las palabras. Por eso es importante que el escritor plasme su propio estilo y no sea meramente un robot cuya única función sea describir lo que ve.
- Inyectar voz y estilo es más difícil: en la tercera persona es más difícil sentir que hay una voz única contándote la historia. Con un narrador en primera persona es más fácil insertar personalidad a la manera en que habla, pero cuando es un narrador externo es más difícil poner un estilo que case bien con el tipo de historia, a la vez que se aprende a tener una voz propia como escritor.
- Desvelar lo que el protagonista limitado no puede saber: Un error muy típico es que al escribir en tercera persona limitada se revela más de lo que el protagonista puede llegar a saber o revelar antes de tiempo. Se da por hecho que el lector ya sabe lo que ocurre pero no se dan los suficientes detalles sensoriales para que se entienda lo que está ocurriendo a tiempo. Por ejemplo, “Rubén se sorprendió con la llegada de Leal” no es lo mismo que “La puerta se abrió con lentitud para mostrar una mano. Solo hasta que se asomó Leal pudo Rubén sorprenderse con su visita” Es fácil omitir información porque se da por supuesta, cuando es vital mostrar todo lo necesario de la escena para que el lector lo comprenda.
- El peligro del Salta-cabezas: El Head-hopping es un término anglosajón que expresa el fenómeno de ir mostrando y saltando lo que hay dentro de la cabeza de cada personaje sin distinción sin que sea su turno ni ser tercera persona omnisciente. El problema radica cuando eres una tercera persona limitada o cualquier otra y muestras de manera aleatoria lo que otros personajes piensan o sienten. Mantén la constancia.
- Es fácil dejarse enredar por el estilo de la escritura: aquí se acentúa por ese espacio tan grande en el que el narrador desde lejos lo explica todo y acabas poniendo más palabras de las necesarias.
5. Recomendaciones de lectura y referencias mencionadas:
- Saga de Mundodiscos – Terry Pratchett
- Canción de hielo y fuego – Geroge R.R. Martin
- Orgullo y Prejuicio – Jane Austen
- Dónde estás, mundo bello – Sally Rooney
- American Gods – Neil Gaiman
- La materia Oscura – Philip Pullman
- El camino de los Reyes – Brandon Sanderson
- La carretera – Cormac Maccarthy
- Cien años de soledad – Gabriel García Márquez
- El Hobbit – J.R.R Tolkien
Y hasta aquí el artículo de cómo escribir en tercera persona. Espero de corazón que hayáis aprendido mucho y que sobre todo os sea de utilidad para contar historias utilizando esta perspectiva.
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Si estáis interesados en aprender a escribir tus primeras historias, os recomiendo encarecidamente que echéis un vistazo a mi curso de escritura: TUS PRIMERAS HISTORIAS DE FICCIÓN – CÓMO ESCRIBIR HISTORIA CORTAS donde ahondo en las perspectivas, los temas, la estructura, la prosa y muchos más elementos para aprender a escribir.
Nos vemos en el próximo artículo. Hasta entonces, recordad, pase lo que pase, ¡sigue escribiendo!